martes, 12 de octubre de 2010

¿Es grave doctor?

Hace un par de noches tuve un intercambio de opiniones sobre lo que es normal y lo que no lo es, sobre lo que es para preocuparse y lo que no. Entiendo que verme levantarme de la cama corriendo a determinadas horas de la madrugada es raro, y más si me ves enfilando el pasillo a la carrera hasta llegar a la librería del salón, donde guardo mis libros, cojo uno de poesía, me pongo a rebuscar entre  la veintena de páginas  marcadas  con post-it de colores, hasta que lo encuentro y lo leo encantada.

Vale sí, no conozco mucha gente que lo haga y si lo hacen no me lo cuentan, pero quién me dice a mí cuándo es la hora adecuada para leer poesía, cuando es momento de sentir algo, que no sabes por qué o puede que sí, pero aparece y de pronto te vienen a la cabeza las palabras exactas que lo reflejan, aunque no sean tuyas.

Pues si eso es ser rara, ¡Me encanta! Hay demasiadas personas 'no-raras' por el mundo.

Algunos poemas para leer en pijama a las tantas de las mañana: