sábado, 15 de marzo de 2014

Vida Detox: De los tintes químicos a la henna natural

Llevaba tiempo queriendo hacer la transición, cada vez me sentía más incómoda aplicando químicos sobre mi pelo con ese fuerte olor a amoniaco y las últimas visitas a la peluquería tampoco ayudaron demasiado, siempre me intentan convencer de que la henna y los tintes vegetales dejan un acabado horroroso, pero viendo los resultados de las dos últimas  coloraciones 'tradicionales' que me aplicaron, me terminé por convencer de que peor tampoco  podía ser.

Imagen www.radheshyam.es 
Pensaba que la henna podía ser la solución perfecta porque es una coloración permanente y totalmente natural para tapar esas canitas rebeldes, pero me preocupaba la preparación que parecía bastante engorrosa y tenía dudas sobre el color, no me apetecía nada tener ese pelo rojizo que tanto asocio con la henna, lo cierto es que me encanta en otras personas pero a mi no me favorece nada.  Además después de la henna no se deben aplicar químicos sobre el pelo y eso de perder la baza de corregir el color me agobiaba un poco.

Me informé bastante sobre los colores, las aplicaciones, rastreé You Tube y busqué opiniones  que encontré de todo  tipo, pero fue este post de El Blog de Nina Benito el que me animó definitivamente a probarlo. 

Esta fue mi primera experiencia con la henna

1. La Preparación

Mi pelo es castaño oscuro y decidí probar el castaño claro de Radhe Shyam.  La caja del tinte contiene una bolsita con los polvos verdes de la henna, unos guantes, un gorro de plástico y unas instrucciones un poco escasas. Menos mal que siempre nos queda Google.

Lo primero es echar los polvos en un recipiente de cristal (nunca metálico) y verter agua caliente poco a poco mientras removemos. Hay que encontrar un término medio para que no quede muy pastoso pero tampoco demasiado líquido o pondremos todo perdido.

Leí que la henna resecaba mucho el pelo, con lo cual a la mezcla le añadí unas gotitas de aceite de oliva (puede usarse cualquier otro aceite como el de coco).  Realizar la mezcla fue sencillo y para nada engorroso como creía al principio.  

Preparé una bolsa de basura para cubrirme, trucó que aprendí de Isasaweis (gracias, cuántas camisetas y toallas  se han salvado gracias a ti) y listo. 

Me dí un poco de aceite de almendras en las zonas de la cara susceptibles de mancharse como el comienzo de la frente y las orejas. Aún así, me manché la cara pero lo retiré un papel húmedo antes de que se secará y se quita bien, no me quedé con tatuajes indeseados. Hasta aquí facilísimo.

2. La Aplicación

Tengo que decir que el olor de la henna me encanta, huele a hierba, a pasto, nada que ver con los químicos. Eso sí, no es tan fácil de aplicar porque es mucho más densa que un tinte tradicional. Cuando se va secando sobre el pelo crea un polvillo, que queda esparcido por el baño, se barre y no deja manchas, así que tampoco es un problemón.

En las instrucciones recomiendan dejar la henna sobre el pelo 3 horas para rubios y al menos una hora y media para castaños y morenos. Yo lo dejé 2 horas. 

3. El aclarado

Este fue el momento de máxima tensión, pese a que parecía que sería imposible de quitar, no me resultó más difícil que con un tinte tradicional. La sorpresa fue que al ir desapareciendo la henna el pelo estaba suavísimo! A mí no me resecó nada y jamás he notado el pelo tan suave, nada que ver con el tacto estropajoso que queda al darte una coloración con amoniaco. Después me apliqué una mascarilla hidratante durante unos minutos.

4. El secado

Feliz de haber llegado a este punto con el pelo sano y lejos del color rojo que tanto me preocupaba llegó el momento del secado y fue cuando vi lo brillante que quedó mi pelo. Suave, brillante y muy sano.  Sobre el tema canas, las cubre, eso sí no tanto como un tinte químico, la ventaja es que la transición entre la raíz y el resto del pelo es mucho más matizada. El color de mi pelo quedó como un castaño medio precioso y las canas como reflejos algo más rubios. Para mí suficiente.

Si eres muy exigente con el tema canas quizás esta no sea tu opción. Yo valoró el sentir el pelo sano y sin tóxicos y no me disgusta que se vean reflejos más claritos.

5. Conclusión

Estoy encantada con la transición  a la henna, no volveré a los químicos.

viernes, 7 de marzo de 2014

¿Esperando un bebé? Precaución con los químicos en tu hogar

Folleto Agencia Protección Ambiental de Dinamarca
Si estás embarazada seguro que te han advertido hasta la saciedad sobre los riesgos de la toxoplasmosis, de ingerir carnes y pescados crudos, verduras mal lavadas, quesos no pasteurizados, pero ¿te han informado sobre el peligro de los químicos presentes en ciertos cosméticos o productos de limpieza que usas a diario?

Muchas organizaciones ecologistas, de consumidores, fundaciones e incluso la OMS han alertando de los peligros que los disruptores hormonales pueden tener sobre la salud,  siendo especialmente vulnerables a ellos los niños y las mujeres embarazadas. La legislación actual es tolerante con el uso de estas sustancias por lo que nos toca a los consumidores estar vigilantes y extremar las precauciones para no perjudicar a nuestros bebés.

A continuación puedes leer las recomendaciones que el Ministerio de Medioambiente de Dinamarca a través de su Agencia de Protección Ambiental ofrece a sus ciudadanas en un folleto informativo  que he resumido y traducido porque me parece esencial conocer y distribuir  a falta de uno mejor que  ofrecer en nuestro país, donde La Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria ha tenido que escribir recientemente a la Ministra de Sanidad, Ana Mato, transmitiendo su profunda preocupación por los efectos de los disruptores hormonales en la población española y la exigencia de medidas al respecto.

Cinco buenos consejos para empezar
  • Consume productos con certificación ecológica.
  • Limpia el polvo una vez a la semana y ventila la casa al menos dos veces al día.
  • Minimiza tu exposición a químicos, evitando por ejemplo pinturas, aerosoles y tintes para el pelo.
  • Cambia con frecuencia los ingredientes con los que cocinas y consume alimentos variados cada día.
  • Consulta a tu médico antes de tomar cualquier medicamento (incluso los sin receta), suplemento alimentario o hierba medicinal.

Recomendaciones en la compra
  • Consume productos con certificación ecológica, especialmente sin perfumes.
  • Usa tu olfato para evitar productos que huelen a químicos.
  • Evita perfumes innecesarios como los ambientadores.
  • Lava siempre la ropa nueva antes de usarla.
  • No utilices productos  hechos con PVC blando porque pueden contener ftalatos.
  • Prescinde de aquellos productos sometidos a tratamiento antibacterias 


Precauciones en el baño
Imagen folleto Agencia Protección Ambiental Dinamarca
  • Usa cosméticos con certificación  ecológica (incluyendo protectores solares y productos de higiene personal) evitarás los disruptores endocrinos. Si el producto que buscas no tiene certificación evita que contenga ingredientes como butilparabeno, propilparabeno, isobutilparabeno, isopropilparabeno y triclosan para una precaución extra. (Aquí puedes descargarte una lista más completa de ingredientes perjudicales para la salud)
  • Limita el uso de perfumes y evita los tintes para el cabello así reducirás los riesgos de desarrollar alergias. 
  • Considera la posibilidad de reducir el uso general de cosméticos.

En casa
  • Se recomienda limpiar la casa una vez por semana, incluyendo pasar la aspiradora y limpiar el polvo. 
  • Ventilar a fondo por lo menos dos veces al día durante unos cinco minutos. 
  • Evita el uso de sprays, pinturas, barnices y otros productos do-it-yourself y ventila bien si otros han utilizado este tipo de productos. 
  • Ventila la casa con más frecuencia si has comprado muebles nuevos. 
  •  Apaga todos los dispositivos electrónicos innecesarios, especialmente cuando vas a la cama por la noche. 
  • Utiliza productos de limpieza ecológicos, preferiblemente  sin perfume.

En la cocina

Imagen Agencia Protección Ambiental Dinamarca

  • Lava bien frutas y verduras, así como todos los nuevos utensilios de cocina que compres antes de usarlos.
  • Mantén tu comida envuelta o almacenada en recipientes adecuados. El cristal es una opción mucho más adecuada que  el plástico.
  • Cambia con frecuencia los ingredientes con los que cocinas y consume alimentos variados cada día. Muchos productos alimenticios contienen químicos potencialmente perjudiciales para la salud en pequeñas cantidades por lo que es buena idea variar nuestro menú para no consumir demasiada cantidad  de un químico en particular.


Cuando hayas dado a luz
  • Elige para tu bebé productos de higiene, toallitas y detergentes con certificación ecológica y sin perfume. 
  • Recuerda lavar todo antes de empezar a usarlo, incluidos los peluche de tu bebé si no se dañan. 
  • No utilices lociones, jabones o similares en tu bebé diariamente. 
  • Compra juguetes con la etiqueta CE y tira aquellos antiguos de plástico blando. 
  • Durante el periodo de lactancia debes seguir los mismos consejos sugeridos para el embarazo.
¡Cuídate y enhorabuena por traer una nueva vida!

domingo, 2 de marzo de 2014

Gatos y embarazo. Mitos y leyendas

Esta noche como tantas otras, Ximo me observa, viene corriendo cuando ve que apago la luz, se acurruca junto a mi abrazándome con sus patas y ronronea hasta que nos dormimos. Este ritual sagrado gatuno no ha variado desde que le recogí de la calle cuando aún no levantaba ni un palmo del suelo y no ha cambiado tampoco durante mi embarazo. Supongo que muchos se llevarán las manos a la cabeza porque a pesar de la gran cantidad de información de la que disponemos, los pobres gatos siguen estigmatizados por culpa de la toxoplasmosis, pagan nuestro desconocimiento y exceso de celo en forma de abandono y perdida de un hogar estable sin estar realmente justificado.

Cuando decidí adoptar a Ximo y lo llevé al veterinario, lo primero que hizo fue preguntarme que haría en caso de quedarme embarazada, aquello me descolocó, porque por aquel entonces eso no formaba parte de mis planes, pero siempre he tenido claro que los animales que me han acompañado a lo largo de mi vida no han sido mascotas, ni juguetes temporales con los que entretenerme en las épocas que me venía bien, han sido parte de mi familia, y nunca me desharía de un miembro de la manada para dar la bienvenida a otro, así se lo expliqué. 

Se veía al hombre bastante enfadado, debía haber presenciado varios abandonos y estaba indignado con la actitud de los ginecólogos que daban consejos sobre los gatos sin saber. Así fue como me explicó que con sentido común y unas normas de higiene razonables era francamente difícil que el animal nos transmitiera la toxoplasmosis. 

La primera condición para el contagio es que  el animal sea portador de la enfermedad, en el caso de serlo, la forma de transmisión es a través de las heces y cuando éstas permanecen en el arenero más de tres días. Además tendríamos que tocar las heces con las manos y sin lavarlas  acercárnoslas a nariz o boca. Vamos una serie de circunstancias no imposibles pero sí bastante improbables.


En mi caso, no he pasado la toxoplasmosis por lo que entré en el grupo de mujeres que deben tener cuidado con la alimentación y los gatos. He evitado los alimentos crudos y los quesos no pasteurizados. Soy vegetariana así que no ha  sido un drama dejar los embutidos, he lavado bien las frutas y verduras y  he preferido no comerlas crudas fuera de casa al desconocer su grado de limpieza. También hay que tener cuidado con la tierra, debiendo usar guantes en caso de realizar labores de jardinería.

Con respecto a Ximo la limpieza diaria  del arenero ha pasado a formar parte de las tareas de mi pareja, y cuando él ha estado de viaje lo he hecho yo, con la paleta que he usado siempre y unos guantes, me he lavado bien las manos como de costumbre y eso ha sido todo.  He seguido disfrutando de los abrazos, juegos y ronroneos de mi gato y a él no le ha faltado el cariño y la atención de su familia. 

Mis consejos si estas embarazada, tienes gato y no has pasado la toxoplasmosis:

1. Consulta al veterinario,  es la persona que mejor puede asesorarte sobre los riesgos y como evitarlos. Tener información de primera mano hará que te sientas más confiada con la situación.

2. Delega la limpieza del arenero en algún familiar y si no puede ser, usa una paleta, guantes, lávate muy bien las manos y sigue  disfrutando de tu gato.

A los ginecólogos les diría que informen a las mujeres de los riesgos para que puedan evitarlos pero sin confundir o alarmar, en muchos casos creo que no tienen conciencia de la influencia de sus palabras y de que éstas pueden provocar que los animales acaben abandonados o sacrificados. 

A aquel veterinario que me echó la bronca aquel día porque dio la casualidad que yo pasaba por allí, le estoy profundamente agradecida por la información tan valiosa que me ofreció y que yo a su vez he transmitido a todo aquel que se ha sorprendido porque tengo gato y estoy embarazada.